

La colonización del continente americano por grupos europeos puede ser clasificada en tres tipos. Uno es el tipo francés, desarrollado en el norte del continente, en donde se echó mano del trabajo indígena para desarrollar el comercio; el segundo es el tipo británico, que acabó con los indígenas e introdujo esclavos procedentes de África; el tercero es el tipo español/portugués, que buscó la integración cultural de los indígenas, subordinándolos a los patrones culturales occidentales y sometiéndolos económicamente.