

En los últimos tiempos, la prosa hispanoamericana, usualmente constreñida a unos cuantos géneros o formas, ha comenzado a explorar diversas modalidades expresivas. Una de las más interesantes, por su desarrollo y posibilidades, es el diario íntimo. Es bueno recordarlo precisamente para ubicar históricamente los tres tomos de La Tentación del Fracaso, Diario Personal de Julio Ramón Ribeyro -los tres primeros de una larga serie- que analizaré en el presente trabajo. No cabe descartar que los volúmenes restantes cuestionen lo que aquí se diga. En todo caso, no pretendo sino esbozar una primera lectura de la obra y el reconocimiento de algunas de sus líneas de fuerza.