

En el artículo se analiza específicamente el fenómeno migratorio ecuatoriano - en particular a Europa y, dentro de ella, sobre todo a España-, considerado ya como un verdadero fenómeno social extendido y no aislado, con un importante impacto en la sociedad y en la economía del país. La misma se produjo cmo resultado del descalabro financiero y bancario de 1999, la crisis económica que le siguió y la consecuente reducción de puestos de trabajo. La migración, como era previsible,ocasionó, y lo sigue haciendo,graves desajustes en diversos ámbitos, analizados aquí con detenimiento.